• El desafío de Vaca Muerta y el Valle*

    Capeac cumple 15 años de existencia representando la mayor cantidad de empresas de la región.

    Aníbal Tortoriello habla con orgullo de Capeac. Ocurre que es uno de los socios fundadores de la Cámara Patagónica de Empresas de transporte de Carga (Capeac), y el crecimiento que ha experimentado la organización en los últimos años le genera una “felicidad enorme”. El intendente de Cipolletti fue reelegido presidente de la Cámara que nuclea a la mayor cantidad de empresas transportistas hacia el sur del país. Una institución que vive este 2019 como un año especial, ya que cumple los 15 de vida.

    Revista FADEEAC: Hubo tres intentos de conformación de la Capeac, hasta que finalmente se materializó en aquel 2004. Aníbal Tortoriello: Es cierto. Ocurre que los primeros intentos comenzaban con fuerza, pero luego de solucionar el problema coyuntural, el entusiasmo se perdía y la organización no lograba consolidarse. Estaba claro que nos faltaba el ejercicio de trabajar asociativamente. La creación definitiva de Capeac fue apuntalada por FADEEAC, porque fue la Federación en definitiva la que hizo germinar el entusiasmo y la masa crítica en muchos de nosotros.

    RF: Lograron de alguna forma pasar de lo coyuntural a lo estructural.

    AT: Exacto, pasamos de la simple búsqueda de solucionar los problemas comunes a, con el tiempo, darnos cuenta que se construía una herramienta muy eficaz para el desarrollo integral de la actividad. Crecimos, nos asociamos, incrementamos la cantidad de adherentes y tomamos experiencia como para pensar en el mediano y largo plazo de temas centrales para la actividad, como las tarifas, las cuestiones técnicas, legales y, por sobre toda las cosas, en la formación y capacitación. Ese desarrollo permanente impulsó lo que es hoy una organización con una presencia muy fuerte en la región, que nuclea a los transportistas regionales, con un edificio propio y muchos proyectos por venir.

    RF: ¿Qué cambió desde aquel 2004 de fundación?

    AT: Muchas cosas cambiaron y muchas se mantuvieron en un país con tantos vaivenes políticos y económicos. La realidad es que Capeac no sólo nos armó de diferente manera para enfrentar nuevos desafíos  si no que, sin quererlo, nos preparó para situaciones de crisis. Nadie duda a esta altura que estando unidos somos más fuertes, y los golpes de la economía se sienten menos.

    RF: Capeac opera en una zona donde Vaca Muerta se expande y asoma como la gran fuente económica del país, pero también donde la fruticultura se mantiene en una larga crisis.

    AT: Nosotros trabajamos en una zona con altos costos y salarios por encima del promedio nacional, con un sector frutícola que llegó a su piso y ahora consiguió un andar sostenido de la actividad a partir de nuevas variedades y aplicación de tecnología, pero a la vez está Vaca Muerta y todo lo que eso genera. La realidad es que Vaca Muerta nos demanda acompañar un crecimiento que no sólo es en términos monetarios, también es demográfico. Miles de familias se asientan por año en Neuquén y Río Negro, y desde el transporte debemos abastecer todo ese movimiento poblacional y económico.

    RF: Eso ofrece un panorama positivo, pero también exige obligaciones diferentes.

    AT: Exacto. Sabemos que el país atraviesa por una situación compleja, que la inflación azota y que las tasas de crédito no dan tregua, pero de todas formas es necesario entender que tenemos la obligación desde este sector de seguir creciendo. A pesar de los riesgos que generan, es vital seguir capacitándose e invirtiendo para acompañar el crecimiento de nuestra zona y, sobre todo, de un proyecto gigantesco como Vaca Muerta.

    RF: Capacitación es un término que se repite mucho en los pasillos de Capeac.

    AT: Porque estamos convencidos que es lo que nos ofrecerá

    un plus para hacernos mejores. Por eso ampliamos la oferta de capacitaciones, abrimos un nuevo centro (en la ciudad de Centenario) y proyectamos otro en Bariloche, la localidad más grande de Río Negro Y Añelo,  epicentro de Vaca Muerta. Es vital profesionalizar al transportista y generar nuevas y mejores condiciones para las generaciones que llegan.

    RF: Se está gestando una renovación dirigencial en Capeac.

    AT: Es que nosotros apostamos por las nuevas generaciones, creemos en ellas. Sabemos que históricamente los procesos de traspaso del mando en una empresa fueron traumáticos, sobre todo en las familiares. El objetivo es formar, capacitar a los jóvenes empresarios para que encaren esos desafíos, tanto los de sus empresas como los de Capeac. Por eso, fue una alegría para todos sumar a dos de ellos en la nueva comisión directiva de la Cámara. Sabemos que la nueva Comisión Directiva de FADEEAC piensa en esos términos, y que será ella la que generará mejores condiciones para el sector porque refleja de manera auténtica la idiosincrasia del transporte nacional. Básicamente, porque son dirigentes que “tienen olor a gasoil.

    *Nota publicada en la sección “Federal” de la Revista FADEEAC N°241.