• AG/G100129/JHU – Ginebra, 6 de noviembre 2009

    RESOLUCIÓN DE LA IRU “30-POR-30”
    Adoptada unánimemente por la Asamblea General de la IRU en Ginebra el 6 de noviembre de 2009.

    Compromiso voluntario de la industria del transporte por carretera para reducir las emisiones de CO2 en un 30 % en el año 2030.
    La IRU, en representación de los operadores de flota de camiones, autobuses, micros y taxis a través de sus 180 Miembros en 74 países en los 5 continentes,

    Considerando que:

    La industria del transporte por carretera – reconociendo el papel que el transporte por carretera desempeña en el progreso económico, social y ambiental y en conformidad con la estrategia de las 3 “i” de la IRU para lograr el desarrollo sostenible basada en la innovación, los incentivos y la infraestructura – ha asumido sus responsabilidades al reducir significativamente las emisiones tóxicas y no tóxicas en un 98 % lo que ayudó a mejorar significativamente la calidad del aire;

    El proceso de globalización ha conducido a un aumento en el turismo y el comercio y, por lo tanto, del transporte y, consiguientemente, a un aumento del uso de combustible y, consecuentemente, de las emisiones de CO2;

    El transporte por carretera es el único modo de transporte que puede proporcionar el servicio de puerta a puerta de alta calidad en muchos casos con un mejor impacto de las emisiones de CO2 que otros modos de transporte;

    En general el transporte representa cerca del 30 % de las emisiones de CO2, mientras que el sector del transporte comercial por carretera es responsable por alrededor del 3 % del total de las emisiones de CO2;

    La infraestructura de carretera inadecuada puede fácilmente triplicar el consumo de combustible de un vehículo comercial pesado;

    Aparte de la distribución urbana y del transporte de pasajeros de corta distancia por carretera, el transporte comercial por carretera es y seguirá siendo dependiente del petróleo, con ninguna alternativa económicamente viable a la vista.

    Teniendo en cuenta lo anterior, el sector del transporte por carretera, representado por la IRU y sus Asociaciones Miembros:

    Comprometidos voluntariamente, sobre la base de las tecnologías innovadoras y prácticas, para reducir las emisiones de CO2 en un 30 % para el 2030 – calculado como el rendimiento del transporte en tkm y pkm y en relación con el año base 2007 – a través de medios tales como:

    •las inversiones en el motor innovador y la última tecnología de vehículos, que pueden contribuir a una reducción en el consumo de combustible y, por lo tanto, en las emisiones de CO2 de más del 10 %;
    •capacitación del conductor, provista por la Academia de la IRU y otros, que puede reducir el consumo de combustibles y, por lo tanto, las emisiones de CO2 hasta en un 10 %;
    •conceptos logísticos innovadores, tales como ITS y pesos y dimensiones optimizados de los vehículos comerciales pesados, que también pueden reducir el consumo de combustible y las emisiones de CO2 de más del 10 %.

    La IRU y sus Asociaciones Miembros apelan a los fabricantes de vehículos, a los fabricantes de neumáticos y a los proveedores de telemáticas y energía:

    A garantizar que sus productos logren una reducción mínima de 10 % en el consumo de combustible y en las emisiones de CO2 proporcionando sistemas interoperables y utilizando las tecnologías innovadoras más recientes tales como los materiales de construcción más ligeros y los diseños aerodinámicos incluso antes de que su uso se vuelva obligatorio.
    A esforzarse específicamente para sustituir a los combustibles fósiles con fuentes de energía alternativas o combustibles neutrales de CO2 provenientes de fuentes renovables con el fin de reducir drásticamente las emisiones de CO2 del sector del transporte por carretera en términos absolutos.
    La IRU y sus Asociaciones Miembros apelan a las autoridades competentes:
    A facilitar y promover aún más el transporte por carretera y a trabajar en asociación con el sector del transporte por carretera de manera que pueda alcanzar plenamente el potencial de sus objetivos ambiciosos de reducción de las emisiones de CO2 como parte de la cadena logística general;
    A proporcionar incentivos de negocios reales para acelerar la penetración de tecnologías de transporte innovadoras, las mejores prácticas y la capacitación;
    A detener la redacción de borradores de nueva legislación destinada a la reducción de las emisiones tóxicas, sino más bien a centrarse en legislación con el fin de reducir el consumo de combustible;
    A promover el cambio de los combustibles fósiles a fuentes de energía/combustible alternativas, tales como el combustible de hidrógeno producido con electricidad a partir de fuentes de energía renovables, donde sea posible;
    A hacer mejor uso de la infraestructura existente y a invertir adecuadamente en la nueva infraestructura para eliminar los cuellos de botella y los enlaces que faltan;
    A promover y aumentar a través de incentivos el uso de autobuses, micros y taxis, a lo largo de los lineamientos de la iniciativa “Movimiento Inteligente” de la IRU, ya que son la parte medioambientalmente más respetuosa de la cadena de movilidad y como tal la mejor herramienta para reducir el CO2 en el transporte de pasajeros;
    A desarrollar los estándares internacionales para permitir el uso más amplio del concepto modular a través de la normalización y la armonización de vehículos, unidades de transporte, pesos y dimensiones;
    A utilizar las Convenciones internacionales de medio ambiente en beneficio del medio ambiente en lugar de como una excusa para introducir mecanismos fiscales para recopilar impuestos adicionales de combustible utilizados para subvenciones cruzadas.
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